viernes, 11 de octubre de 2013

Lee


Si no lees, sugiero que leas con regularidad, es un excelente hábito, un tiempo para ti mismo, íntimo y totalmente personal. Escucharás tus pensamientos, aprenderás a quererte, le darás palabras a tus sentimientos. Si ya lees, no dejes de agasajarte con un buen libro. Y si te das tiempo para leer «Expediente Is34:14», serás un lector muy gentil. Cuando lees, te sientes como pez en el agua, por eso a los malos gobernantes no les gusta que el pueblo lea, luego la gente tiene las palabras exactas para decirles: «Eres un inútil, si no vendes al país para que otros hagan tu trabajo nada haces. Sí, inútil y parásito.»

Vampiro, la palabra


Vampiro, la palabra, ¿de dónde viene? Hagamos una reflexión: como es sabido, al efectuar una punción a un cadáver éste no sangra, de otra forma estaría vivo. Su sangre circularía puesto que hay un corazón que bombea.

En latín, exsanguis (o «privado de sangre»: ex y sanguis) es sinónimo de «muerto». En La Odisea, rapsodia XI, Homero nos relata que Odiseo recurre al espectro del adivino Tiresias (ciego en vida por sus frecuentes encuentros con los dioses), a quién ofrece en el profundo Hades un sacrificio de sangre, la cual le da a beber. Así lo anima a profetizarle su retorno a Ítaca:

«entonces volví a guardar mi espada de clavos de plata, la metí en la vaina, y sólo cuando hubo bebido la negra sangre se dirigió a mí con palabras el irreprochable adivino...»

Ahora bien, entre los romanos había muertos o espectros malignos en dos categorías: lémures y larvae, los primeros (cuya denominación comparte raíz etimológica con la palabra «lamia», o monstruo devorador) se aparecían transfigurados en forma de bestias, a fin de espantar a los vivos; los segundos, producto de decesos violentos o condenados, sin reposo eterno anhelaban la vida y la prolongaban con sangre de vivos, particularmente de niños y doncellas, creencia que se dilataría hasta la edad media, pero que aún pervive en la cultura popular de algunos pueblos. Nada extraña, pues, la idea de la transformaciones de vampiros en murciélagos, o que se transmita la condición vampírica mediante larvas en algunos relatos literarios.

La palabra «vampiro» nos viene del francés vampire, y a su vez del alemán vampir, cuyo registro se remonta a la literatura alemana del siglo XVII, a su vez en préstamo del serbio вампир («vampir»). En ruso упырь y eslovaco y del bielorruso упыр, dan un sonido aproximado a «upir».

Al parecer, esta palabra apareció por primera vez en 1047, en una nota adjunta a una traducción en cirílico del «Viejo Testamento». Por su parte, Max Vasmer, en su Diccionario etimológico del idioma ruso, estima no muy convencido que la palabra provendría de *Qpуrь o *Qpirь.

Ilustración: El vampiro, litografía de R. de Moraine, siglo XIX.

domingo, 19 de mayo de 2013

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domingo, 5 de mayo de 2013

Entrevista con Ricardo Solís, de «La Jornada»

Al escribir novela, uno no puede deslindarse del contexto político: Sergio-Jesús Rodríguez
A través de ella puede explicarse a la sociedad cómo funciona el engranaje político-social del país

De acuerdo con Sergio-Jesús Rodríguez, 'Expediente Is34:14' persigue trascender el género y proyectarse al pensamiento y la crítica. Foto: Arturo Campos Cedillo
De acuerdo con Sergio-Jesús Rodríguez, ‘Expediente Is34:14′ persigue trascender el género y proyectarse al pensamiento y la crítica. Foto: Arturo Campos Cedillo
Ricardo Solís.- Tras poco más de doce años de dedicarse a la promoción de la lectura, el escritor jalisciense Sergio-Jesús Rodríguez decidió encarar la tarea de narrar una historia de vampiros que ocurriera en Guadalajara y su zona metropolitana; el resultado es Expediente Is34:14 (Ediciones Euterpe, 2013), una novela que sin estar disponible en librerías ha agotado cerca de la mitad de su primera edición a menos de dos meses de haber aparecido.
En esta labor, ofreciendo conferencias, Rodríguez descubre que tiene “una muy buena comunicación con chavos de prepa, secundaria y licenciatura; no me cuesta trabajo. Una de las cosas que noto es que leían historias de vampiros, y siempre me preguntaron por qué no escribía una historia de este tipo. A fines del año anterior decidí que haría una novela de vampiros; ya había empezado algunos escritos pero ese fue el momento en que debía terminar la historia, no dormía en toda la noche y tuve como problema que me ubiqué en toda la zona metropolitana, utilicé mapas, Google Earth y mi cuaderno de notas. Un trabajo bestial. Pero tenía que acabarla y estaba por comenzar el semestre”.
La idea, sostiene el narrador, para esta novela, “era que corriese muy rápido. Con todo, fue una tortura, porque no es fácil desarrollar los conflictos que generaría una bestia de este tipo en la realidad. Hace más de cien años, Bram Stoker se ubicó desde la perspectiva católica; si se imagina a un muchacho de ahora, en preparatoria, siendo atacado por un vampiro, no se va a poner a rezar un rosario”.
Con todo, también hay para esta novela una lectura política, algo que se relaciona –dice el escritor– “con el contexto social. Y no es una carga ligera; así está el clima social y político en este momento. Tenemos una crisis económica, política, social y religiosa; y yo creo que si se quiere escribir novela hoy en día, no puede uno deslindarse de lo político y lo social, eso hace jugosa y rica esta historia”.
De acuerdo con el autor, una novela de vampiros que no tomara en cuenta estos factores sería “una más” y, después de todo, su hematófago principal elige a personas “sumamente corruptas” para infectarlas, “pensé que podría eso afectar a los amantes de las historias de Stephanie Meyer, pero parece que no”; esto porque, “más allá de un vampiro inmortal y hermoso que elige víctimas pusilánimes, la cuestión es pensar en que se trata de un demonio, que etimológicamente significa ‘el que sabe’; desde ahí mismo el ingrediente social y político es muy fuerte, desde la construcción del vampiro, porque tenían que ser corruptos”.
En palabras de Rodríguez, en Expediente Is34:14 “era esencial renovar el mito, que fuera un vampiro cruel y ojete; además, quién tiene el poder en este país sino los políticos, son ellos quienes tienen el control del dinero y deciden lo que vive y muere en el país. Si uno se da cuenta, el vampiro tiene mucho juego en México y es una gran veta para hacer una reflexión sobre la realidad mexicana y sus conflictos, su espíritu. Así, los demonios deciden aquí a quién legan su poder, y no será a alguien anodino”; de hecho, se infecta a una diputada local, un policía, un líder sindical y, todavía, el propio gobernador estatal –no sin ayuda del cardenal– termina encubriendo a “los demonios”.
Es a través de estas situaciones que  “se puede explicar a la sociedad, a los jóvenes, cómo funciona el engranaje político en el país. Y tenía que jugar con una alegoría que tuviera que ver, digamos, desde un plano mucho más amplio, un fenómeno tan espantoso como la corrupción y sus horribles consecuencias. Creo que por ahí se ubica la hipótesis de la novela, así es como está planteado”.
Dinámica, ágil, con mucha acción, Expediente Is34:14 se plantea “como una película. Me importaba que no fuera vista como una producción de Hollywood, porque es una historia que debe correr muy rápido. Esto, porque no quería detenerme demasiado en los hechos criminales, pues ya hay demasiada miseria y sangre en el país. Sin embargo, la dosis es grande; hay un montón de muertos. El punto es que así sería, si ocurriera lo que plantea la novela; ese es el mensaje que quiero transmitir a los chavos”.
En este orden de ideas, comenta Rodríguez, después de la evolución del personaje, llegamos a un punto donde “los vampiros de televisión ahora echan chispas y son bellos y admirables”, algo que juzga como una manera en que “el sistema se quiere legitimar, porque el que es parásito –guapo, con lana y éxito– lo merece todo, hasta admiración; eso se ve donde quiera. Hemos llegado al punto de que alguien sagaz que llega a la delincuencia se le premie con el reconocimiento social. Eso es un vampiro. Tiene el poder. ¿Y qué pasa con quien es honesto, generoso, gentil, desprendido y solidario? Es la víctima perfecta. Por eso tenía que crear ese contraste y decir a los muchachos que no es cierto que un vampiro sea la gran maravilla; no puede ser el anhelo de un joven en este país ni en ninguno”.
“¿Qué pasa con los valores? Se han deteriorado de tal manera que el modelo a que se aspira es el fundado en anti-valores. En la presentación del libro, yo decía que si lo atractivo es la belleza y la inmortalidad en el vampiro, hay otros referentes literarios que la expresan también, no hay necesidad de privarse de las libertades que abandona el hematófago; es otra alegoría, quien decide vivir en la noche desdeña la libertad de la luz”.
Expediente Is34:14 es una novela que, bajo la distribución del propio autor, “se está leyendo; a través de Facebook, Twitter o mi blog he recibido comentarios muy favorables; además, aunque no coloquen un like, las visitas indican que muchos se asoman a ver qué pasa con la historia. Entre estos comentarios, muchos dicen que la historia tiene que ver con su entorno y les explica el mundo. Para esta novela no tuve como línea que ocurriera en Guadalajara, puesto que la ciudad es el centro de toda mi obra narrativa pero, creo, si hay quien no encuentre referentes literarios en Guadalajara es porque está ciego”.
Ante la demanda, afirma el escritor que ya trabaja tanto en la secuela como la precuela de esta historia; proyectos que demandarán “más profundidad” porque, sostiene, “la reflexión necesaria es que la línea que ha elegido la humanidad, especialmente el sistema político mexicano y el capitalismo en general, nos está condenando en todo el planeta, y se requiere considerar, con acciones más concretas, sensibles y conscientes, o nos unimos o nos hundimos. Son los jóvenes los que tienen la razón en mi novela, pero también en la realidad. El mensaje de la novela –que persigue trascender el género y proyectarse al pensamiento y la crítica–, es que requerimos empezar a reconstruir el tejido social”.


miércoles, 1 de mayo de 2013

Vampiro golpea en calle Medrano, ¿por qué?

El vampiro alfa golpea en la popular calle Medrano, de Guadalajara, Jalisco, al alba, en un restaurante de chinos, luego sobrevendrá una tragedia mayor; descúbrela en  Expediente Is34:14.


¿Imaginas a un hemátofago asesino oculto en la penumbra de calle Medrano? El Expediente Is34:14 te dará importantes pistas sobre su identidad.


La bestia alfa es capaz de volar y en la novela persigue a gran velocidad a un escuadrón de audaces motociclistas por el amplio periférico norte y calzada Independencia. ¿Para qué? Descubre las razones de sus inclementes y misteriosos ataques en Expediente Is34:14.


Imagina a la zona metropolitana de la ciudad de Guadalajara asolada por criaturas vampíricas, cómo podríamos liberarnos de encarnizadas bestias que atacan sobre todo a los jóvenes. Si tienes una idea, lee Expediente Is34:14 y propón interesante soluciones.


domingo, 28 de abril de 2013

Ataques en el centro histórico de Guadalajara




¿Qué movió al vampiro a acudir al antiguo hospicio Cabañas, con su hermoso mural en la cúpula clementina? Descúbrelo en el libro «Expediente Is34:14».




De pronto se descuelga el "34:14" de una de las agujas de la catedral Metropolitana de Guadalajara y vuela hasta el hermoso teatro Degollado, ¿con qué intención? Lo sabrás en las páginas de «Expediente Is34:14». Vampiros en Guadalajara y no echan chispitas ni son vampiros de pasarela; estas bestias siembran el terror en nuestra ciudad, ¿quién los detendrá? Sigue los pasos de Buitre y Argos en un desenlace trepidante...


¿Imaginas que el «34:14» (o vampiro) descienda suavemente ante las robustas columnas del teatro Degollado, como saboreando los instantes previos al sangriento duelo contra hombres, entre los cuales algunos se unirán a su gavilla de vampiros infectados, ¿para qué? Descúbrelo en «Expediente Is34:14»...


Ataques sorpresa desde el aire, la bestia domina las alturas y sobrevuela los edificios en busca de sus víctimas. Hay pocos pero cada vez más interesantes edificios en la ciudad de Guadalajara, ¿imaginas al «34:14» planear sobre tu cabeza? Consigue tu ejemplar de «Expediente Is34:14» y conoce esta historia que se lee a la velocidad de la sangre en las venas...



Por una razón extraña, además inscribe sigilos o emblemas misteriosos, como el que se puede advertir en el obelisco, a espaldas de estos jóvenes lectores...


 

El misterio de los asesinatos en serie por un fiero hematófago intenta resolverse en la morgue (Semefo) de la ciudad, donde se concentran los cuerpos y, junto con los doctores Rivas Souza y Llorente, Argos y Buitre estudian las incisiones inferidas por el siniestro vampiro.