domingo, 19 de mayo de 2013

También en Facebook


Más información y actualizaciones sobre diversos tópicos vampíricos en la página Expediente Is34:14 en Facebook, da clic en:

https://www.facebook.com/ExpedienteIs3414




domingo, 5 de mayo de 2013

Entrevista con Ricardo Solís, de «La Jornada»

Al escribir novela, uno no puede deslindarse del contexto político: Sergio-Jesús Rodríguez
A través de ella puede explicarse a la sociedad cómo funciona el engranaje político-social del país

De acuerdo con Sergio-Jesús Rodríguez, 'Expediente Is34:14' persigue trascender el género y proyectarse al pensamiento y la crítica. Foto: Arturo Campos Cedillo
De acuerdo con Sergio-Jesús Rodríguez, ‘Expediente Is34:14′ persigue trascender el género y proyectarse al pensamiento y la crítica. Foto: Arturo Campos Cedillo
Ricardo Solís.- Tras poco más de doce años de dedicarse a la promoción de la lectura, el escritor jalisciense Sergio-Jesús Rodríguez decidió encarar la tarea de narrar una historia de vampiros que ocurriera en Guadalajara y su zona metropolitana; el resultado es Expediente Is34:14 (Ediciones Euterpe, 2013), una novela que sin estar disponible en librerías ha agotado cerca de la mitad de su primera edición a menos de dos meses de haber aparecido.
En esta labor, ofreciendo conferencias, Rodríguez descubre que tiene “una muy buena comunicación con chavos de prepa, secundaria y licenciatura; no me cuesta trabajo. Una de las cosas que noto es que leían historias de vampiros, y siempre me preguntaron por qué no escribía una historia de este tipo. A fines del año anterior decidí que haría una novela de vampiros; ya había empezado algunos escritos pero ese fue el momento en que debía terminar la historia, no dormía en toda la noche y tuve como problema que me ubiqué en toda la zona metropolitana, utilicé mapas, Google Earth y mi cuaderno de notas. Un trabajo bestial. Pero tenía que acabarla y estaba por comenzar el semestre”.
La idea, sostiene el narrador, para esta novela, “era que corriese muy rápido. Con todo, fue una tortura, porque no es fácil desarrollar los conflictos que generaría una bestia de este tipo en la realidad. Hace más de cien años, Bram Stoker se ubicó desde la perspectiva católica; si se imagina a un muchacho de ahora, en preparatoria, siendo atacado por un vampiro, no se va a poner a rezar un rosario”.
Con todo, también hay para esta novela una lectura política, algo que se relaciona –dice el escritor– “con el contexto social. Y no es una carga ligera; así está el clima social y político en este momento. Tenemos una crisis económica, política, social y religiosa; y yo creo que si se quiere escribir novela hoy en día, no puede uno deslindarse de lo político y lo social, eso hace jugosa y rica esta historia”.
De acuerdo con el autor, una novela de vampiros que no tomara en cuenta estos factores sería “una más” y, después de todo, su hematófago principal elige a personas “sumamente corruptas” para infectarlas, “pensé que podría eso afectar a los amantes de las historias de Stephanie Meyer, pero parece que no”; esto porque, “más allá de un vampiro inmortal y hermoso que elige víctimas pusilánimes, la cuestión es pensar en que se trata de un demonio, que etimológicamente significa ‘el que sabe’; desde ahí mismo el ingrediente social y político es muy fuerte, desde la construcción del vampiro, porque tenían que ser corruptos”.
En palabras de Rodríguez, en Expediente Is34:14 “era esencial renovar el mito, que fuera un vampiro cruel y ojete; además, quién tiene el poder en este país sino los políticos, son ellos quienes tienen el control del dinero y deciden lo que vive y muere en el país. Si uno se da cuenta, el vampiro tiene mucho juego en México y es una gran veta para hacer una reflexión sobre la realidad mexicana y sus conflictos, su espíritu. Así, los demonios deciden aquí a quién legan su poder, y no será a alguien anodino”; de hecho, se infecta a una diputada local, un policía, un líder sindical y, todavía, el propio gobernador estatal –no sin ayuda del cardenal– termina encubriendo a “los demonios”.
Es a través de estas situaciones que  “se puede explicar a la sociedad, a los jóvenes, cómo funciona el engranaje político en el país. Y tenía que jugar con una alegoría que tuviera que ver, digamos, desde un plano mucho más amplio, un fenómeno tan espantoso como la corrupción y sus horribles consecuencias. Creo que por ahí se ubica la hipótesis de la novela, así es como está planteado”.
Dinámica, ágil, con mucha acción, Expediente Is34:14 se plantea “como una película. Me importaba que no fuera vista como una producción de Hollywood, porque es una historia que debe correr muy rápido. Esto, porque no quería detenerme demasiado en los hechos criminales, pues ya hay demasiada miseria y sangre en el país. Sin embargo, la dosis es grande; hay un montón de muertos. El punto es que así sería, si ocurriera lo que plantea la novela; ese es el mensaje que quiero transmitir a los chavos”.
En este orden de ideas, comenta Rodríguez, después de la evolución del personaje, llegamos a un punto donde “los vampiros de televisión ahora echan chispas y son bellos y admirables”, algo que juzga como una manera en que “el sistema se quiere legitimar, porque el que es parásito –guapo, con lana y éxito– lo merece todo, hasta admiración; eso se ve donde quiera. Hemos llegado al punto de que alguien sagaz que llega a la delincuencia se le premie con el reconocimiento social. Eso es un vampiro. Tiene el poder. ¿Y qué pasa con quien es honesto, generoso, gentil, desprendido y solidario? Es la víctima perfecta. Por eso tenía que crear ese contraste y decir a los muchachos que no es cierto que un vampiro sea la gran maravilla; no puede ser el anhelo de un joven en este país ni en ninguno”.
“¿Qué pasa con los valores? Se han deteriorado de tal manera que el modelo a que se aspira es el fundado en anti-valores. En la presentación del libro, yo decía que si lo atractivo es la belleza y la inmortalidad en el vampiro, hay otros referentes literarios que la expresan también, no hay necesidad de privarse de las libertades que abandona el hematófago; es otra alegoría, quien decide vivir en la noche desdeña la libertad de la luz”.
Expediente Is34:14 es una novela que, bajo la distribución del propio autor, “se está leyendo; a través de Facebook, Twitter o mi blog he recibido comentarios muy favorables; además, aunque no coloquen un like, las visitas indican que muchos se asoman a ver qué pasa con la historia. Entre estos comentarios, muchos dicen que la historia tiene que ver con su entorno y les explica el mundo. Para esta novela no tuve como línea que ocurriera en Guadalajara, puesto que la ciudad es el centro de toda mi obra narrativa pero, creo, si hay quien no encuentre referentes literarios en Guadalajara es porque está ciego”.
Ante la demanda, afirma el escritor que ya trabaja tanto en la secuela como la precuela de esta historia; proyectos que demandarán “más profundidad” porque, sostiene, “la reflexión necesaria es que la línea que ha elegido la humanidad, especialmente el sistema político mexicano y el capitalismo en general, nos está condenando en todo el planeta, y se requiere considerar, con acciones más concretas, sensibles y conscientes, o nos unimos o nos hundimos. Son los jóvenes los que tienen la razón en mi novela, pero también en la realidad. El mensaje de la novela –que persigue trascender el género y proyectarse al pensamiento y la crítica–, es que requerimos empezar a reconstruir el tejido social”.


miércoles, 1 de mayo de 2013

Vampiro golpea en calle Medrano, ¿por qué?

El vampiro alfa golpea en la popular calle Medrano, de Guadalajara, Jalisco, al alba, en un restaurante de chinos, luego sobrevendrá una tragedia mayor; descúbrela en  Expediente Is34:14.


¿Imaginas a un hemátofago asesino oculto en la penumbra de calle Medrano? El Expediente Is34:14 te dará importantes pistas sobre su identidad.


La bestia alfa es capaz de volar y en la novela persigue a gran velocidad a un escuadrón de audaces motociclistas por el amplio periférico norte y calzada Independencia. ¿Para qué? Descubre las razones de sus inclementes y misteriosos ataques en Expediente Is34:14.


Imagina a la zona metropolitana de la ciudad de Guadalajara asolada por criaturas vampíricas, cómo podríamos liberarnos de encarnizadas bestias que atacan sobre todo a los jóvenes. Si tienes una idea, lee Expediente Is34:14 y propón interesante soluciones.


domingo, 28 de abril de 2013

Ataques en el centro histórico de Guadalajara




¿Qué movió al vampiro a acudir al antiguo hospicio Cabañas, con su hermoso mural en la cúpula clementina? Descúbrelo en el libro «Expediente Is34:14».




De pronto se descuelga el "34:14" de una de las agujas de la catedral Metropolitana de Guadalajara y vuela hasta el hermoso teatro Degollado, ¿con qué intención? Lo sabrás en las páginas de «Expediente Is34:14». Vampiros en Guadalajara y no echan chispitas ni son vampiros de pasarela; estas bestias siembran el terror en nuestra ciudad, ¿quién los detendrá? Sigue los pasos de Buitre y Argos en un desenlace trepidante...


¿Imaginas que el «34:14» (o vampiro) descienda suavemente ante las robustas columnas del teatro Degollado, como saboreando los instantes previos al sangriento duelo contra hombres, entre los cuales algunos se unirán a su gavilla de vampiros infectados, ¿para qué? Descúbrelo en «Expediente Is34:14»...


Ataques sorpresa desde el aire, la bestia domina las alturas y sobrevuela los edificios en busca de sus víctimas. Hay pocos pero cada vez más interesantes edificios en la ciudad de Guadalajara, ¿imaginas al «34:14» planear sobre tu cabeza? Consigue tu ejemplar de «Expediente Is34:14» y conoce esta historia que se lee a la velocidad de la sangre en las venas...



Por una razón extraña, además inscribe sigilos o emblemas misteriosos, como el que se puede advertir en el obelisco, a espaldas de estos jóvenes lectores...


 

El misterio de los asesinatos en serie por un fiero hematófago intenta resolverse en la morgue (Semefo) de la ciudad, donde se concentran los cuerpos y, junto con los doctores Rivas Souza y Llorente, Argos y Buitre estudian las incisiones inferidas por el siniestro vampiro. 



miércoles, 27 de marzo de 2013

¿Por qué mueren los vampiros?


Las hipótesis sobre el remedio para acabar con vampiros son diversas. La más mencionada es la estaca en el corazón y la decapitación. Pero qué es lo que motiva esta creencia en el fondo mismo del mito.
Veamos, el vampiro substrae sangre —savia de la vida—, incluso el alma. Por oposición, la estaca mortal contra este demonio ha de ser de madera. Madera que bien podría simbolizar uno de los árboles emblemáticos del Edén; no el de la vida eterna, pues su función es otra, sino el del bien y del mal. Para Eva y Adán y su progenie dicho árbol nos significó la muerte segura —tarde o temprano todos hemos de morir, pese a que nos angustiemos como Gilgamesh—; nuestras vidas terminarán en algún momento, es inevitable. Y esa muerte puede alcanzar a los vampiros, ni ellos son invulnerables al fruto de la sabiduría.
Más interesante aún es que esto nos lleva a la reflexión sobre los árboles: ¿así como la diversidad humana de nuestros tiempos se explica en aquella pareja simbólica, Adán y Eva, de modo similar todo árbol descenderá de aquel árbol del bien y del mal, y de ahí que su utilidad para nuestra especie sea indiscutible? Es decir, un árbol ostentaba el fruto tentador que nos legó la muerte, y sus descendientes nos han acompañado con fresca sombra, alimento e insumos para darnos techo, muebles y utensilios. Sin embargo, no todos los árboles son frutales, ¿de modo que podríamos decir que los árboles eficaces para elaborar estacas mortíferas serían provenientes de árboles que den fruto comestible para la humanidad? Eso parece.
El golpe en el corazón, a reserva de añadir más tarde algunas ideas, es evidente: maquinalmente bombea la savia de la vida, en él se manifiestan íntimamente las emociones a partir de sus latidos, esos latidos son garantía de vida en el cuerpo y su curiosa disposición ligeramente a la izquierda en el pecho nos hace pensar en un misterio más profundo, social, político y personal. El lado izquierdo en el cerebro es calculador, el corazón a la izquierda quizá compensa con su lenguaje la llaga del dolor o el relámpago de la alegría: piensa, pero también siente: no olvides que tu humanidad te limita.
Así, clavar una estaca en el corazón del vampiro es una metáfora. El bien y el mal tiene en la madera su símbolo, destrozar este órgano con la sabiduría, arrasa a todo cuanto tiene vida, como también la hace florecer.
Cabe preguntarnos: ¿serviría el arma de metal? Todo indica que sí. ¿Por qué? La materia habrá evolucionado en manos del espíritu humano, hoy la substituye el símbolo de la tierra: si somos hechos a partir de carbono (como todas las formas orgánicas), también de los componentes del lodo primigenio que nos da forma y vida: hierro (importante componente en la sangre), calcio, fósforo, etcétera.
Pero la decapitación es más tajante, para ello ha de usarse metal o luz. Metal, por ser fruto de la tierra que nos da origen simbólico, un origen inmarcesible, como el alma misma, y luz (lásser, por ejemplo, un fuego manipulado por la actual tecnología) por resultarles intolerable a estos demonios. A la luz, la pareja primigenia que desobedeció, se ocultaba ante el Creador; no deseaban ser vistos, por su vergüenza, vergüenza que quizá simboliza ese mismo terror y hasta peligro en vampiros. Su pecado de desobediencia pues, es reconcentrado al punto de que la luz los aniquila en ciertos mitos. El fuego y su modalidad moderna del haz lásser, serían otros modos fatales contra el desobediente. Curioso hecho, el fuego es como el bien y el mal, incluso simboliza el saber; «tener luces» significa ser ilustrado, conocedor, demonio («el que sabe»). De modo que el vampiro es un símbolo de nuestro lado perverso si lo dejamos expandirse en nuestros vicios, y de eso se nutrirían los demonios en caso de posesión.
Cortar la cabeza es no sólo mutilar el órgano rector de las funciones vitales en un cuerpo, es además destrozar el espacio donde se reciben y procesan esas luces, que puede alzarse sobre su mezquina materialidad en el pensamiento, para iluminarse desde el mal.
Ahora bien, el mal nada promete pese a sus mentiras; aspira a destruirlo todo. Porque sí. Por una simple razón: soberbia; su paradójico símbolo, el más profundo, es la frivolidad, un egoísmo lamentable y burdo. Lo que sabe, cree que lo es todo; y es muy cierto, sabe, pero no cree en la cocina, no cree en el procesado mediante el fuego ni en los sabores, no cree en la vida; desestima los frutos del árbol para perpetuar esa vida. Opta por el parasitismo, su condena es la negra noche, a la que condena a la creación misma.
El mal es un saber que renuncia a la luz a sabiendas, y en esa renuncia pierde la cabeza.
©Sergio-Jesús Rodríguez


lunes, 25 de marzo de 2013

Cazavampiros «Unión van Helsing»

Así como se habla de vampiros, también hay cazavampiros. En la novela Expediente Is34:14 aparece cierta «Unión van Helsing», cuyo cometido sería combatir hematófagos. Su emblema podría ser éste...



Tras los ataques de vampiros en Expediente Is34:14, en diversos muros se pudo ver el emblema de la «Unión van Helsing», cazadores de vampiros, a lo largo de la ciudad, sobre todo en muros de los cementerios.